La comunicación , tradicionalmente, se ha definido como “el intercambio de sentimientos, opiniones, o cualquier otro tipo de información mediante habla, escritura u otro tipo de señales”. Todas las formas de comunicación requieren un emisor, un mensaje y un receptor destinado, pero el receptor no necesita estar presente ni consciente del intento comunicativo por parte del emisor para que el acto de comunicación se realice. En el proceso comunicativo, la información es incluida por el emisor en un paquete y canalizada hacia el receptor a través del medio. Una vez recibido, el receptor decodifica el mensaje y proporciona una respuesta. El funcionamiento de las sociedades humanas es posible gracias a la comunicación y ésta consiste en el intercambio de mensajes entre las personas.

Tú como madre o padre, ¿a qué aspiras?… Claro aspiramos a que nuestros hijos sean felices, fantásticos, a que tengan un actitud maravillosa, a que sean alegres, a que sean proactivos, a que luchen, a que sean positivos, agradecidos, cariñosos, simpáticos… Pero uno tiene que preguntarse: Nosotros como padres ¿qué ejemplo estamos dando?

Cuando entras en tu casa, cruzas la puerta… ¿entras alegre, sonriendo o entras arrastrando pies quejándote del trabajo, del jefe, del cliente? Cuando estás con tus hijos, ¿hablas con ellos o sólo preguntas?  ¿que tal? ¿todo bien?, ¿que tal, alguna novedad?… lo típico que son estas pregunta, ¿que tal, todo bien, todo en orden? y se acaba la conversación: A veces mi hija me dice:  – ¨Mami no, no hay ninguna novedad, que quieres que te cuente, no… no hay novedad¨.

Hay que dedicarles tiempo, hay que preguntar, hacer preguntas abiertas, hay que escucharles. Cuando estamos juntos, cuando compartimos espacios y tiempo, cuando cenamos… ¿Cuantas personas cenamos viendo la tele? ¿Cuantas hablando por teléfono?, o ¿cuantas mirando el móvil? y luego…  ¿queremos comunicación? , y cenamos viendo la tele, o trasteando con el teléfono. Estás viendo la tele y dicen,  – ¨mami¨, ¨papi¨ y decimos: – Shshshshs, calla!, calla!, hija que estoy viendo las noticias… y no hay comunicación! . Esto cuando cenamos juntos, porque esto es lo que aveces nos pasa, caemos en ello y tenemos que preguntarnos como padres…¿Cómo lo hacemos?

Porque al final, muchas veces, no tenemos lo que nos merecemos, pero sí lo que sembramos. Hay familias que ya ni cenan juntas, uno cena en el sofá, otro en la cocina, otro en su habitación, el otro a las 8, la otra a las nueve y cuarto, otro a las diez… Y hemos convertido nuestras casas en ¨¨ pensiones¨, con habitación para cada uno, televisión y baño compartido. Y luego a veces cuando estamos en casa, en nuestra comunicación todo son problemas, preocupaciones, exigencias… que si el dinero, el trabajo, entonces, uno tiene que aspirar a que si quieres que tu hijo sea alegre, tienes que ser modelo.

Si quieres que tu hijo sea proactivo, pues hay que dar ejemplo. Si quieres que tu hijo sea agradecido… pues eso, somos los primeros es nuestra responsabilidad, pues eso  y eso requiere tiempo, y mucho cariño!!!!!!!!!!

¨Amor, atención y escucha incondicional”

 

  • Educalingo.com: Definición de comunicación

Lorena Rodríguez

Lorena Rodríguez, Técnica Superior en Actividades Físicas y Deportivas. Maestra con Especialidad en Educación Infantil y Educación Primaria. Coach y Experta Universitaria en Comunicación y PNL. Actualmente continúo mi formación en Psicología.

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Aquí, los padres y madres pueden encontrar un punto de partida para entender qué son las emociones y su importancia en el desarrollo, crecimiento y maduración de sus hijos. Como agentes activos en la educación y en el desarrollo integral de los niños y niñas, os invito a la reflexión personal tomando conciencia de la importancia de las emociones.

Las emociones no son buenas ni malas, simplemente son, están ahí… conociéndolas y aceptándolas, mucho mejor estará nuestro corazón.

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