Puede que un abrazo no tenga la solución al problema que nos ocurre, que ni aleje o haga desaparecer lo que nos preocupa, entristece… Su magia recompone nuestras pequeñas heridas, alivia nuestro dolor y nos transmite que más allá de lo ocurrido, hay alguien que nos quiere y se preocupa por nosotros. Abrazar es acariciar el alma de la otra persona y proporcionarle un refugio entre nuestros brazos, es un gesto pequeño repleto de sentimientos que cura y recompone a nivel emocional. Abrazar es hablar el lenguaje del corazón.

 

A pesar que todos sabemos qué es un abrazo o en qué consiste el acto de abrazar. Según lo define la RAE en su primera acepción, sería el acto de ceñir con los brazos, aunque también señala otras como el estrechamiento de los brazos en señal de cariño o el hecho de rodear, ceñir por sí mismo. También se define como estrechar a otra persona entre nuestros brazos como forma de saludo, dar afecto o consuelo.

El abrazo es un excelente medio de comunicación que no necesita ser hablado ni expresado a través de las palabras. Pero, más allá de todas estas definiciones teóricas ¿alguna vez hemos pensado todo lo que conlleva un abrazo? Es decir, ¿cómo sentimos los abrazos y qué repercusiones tienen sobre nosotros?

 

¡Cuánto silencio acompaña a un abrazo! y ¡cuánto se dice a través del mismo!

 

Abrazar, una caricia del alma

Si hacemos memoria y echamos manos de nuestros recuerdos, seguro que encontraremos numerosas situaciones que dibujan una sonrisa al rememorarlas en las que un abrazo fue suficiente como consuelo, segundos de cariño o respuesta a algo que necesitábamos; incluso también como un regalo de nuestros seres queridos. Los abrazos son momentos repletos de felicidad capaces de emocionar hasta al corazón más duro porque tienen el poder de traspasar corazas.

 

Tenemos la mala costumbre de ignorar la importancia de los pequeños detalles y el valor que conlleva dedicar tiempo a nuestros seres queridos… Abrazar es una emotiva forma de dar amor a los que nos rodean, es acariciar los sentimientos de quien tenemos cerca y realmente algunos funcionaríamos mejor si abrazáramos o nos dejáramos abrazar mucho más, porque un abrazo nos proporciona plenitud y bienestar, aunque lo miremos con ¨ojos cotidianos¨. Cada abrazo alberga diferentes intenciones pero siempre lleva consigo el establecimiento de un lenguaje simbólico entre la persona que lo da y la que lo recibe. Un mensaje que todo el mundo percibe pero que solo ellos entienden: el lenguaje secreto del afecto. Pero lo importante no es solo recibir abrazos, sino también darlos, y pedirlos si es necesario.

El contacto físico expresado a través de los abrazos es necesario para nuestro bienestar tanto individual como social. Sus Beneficios:

Resulta imposible enumerar todos los beneficios que reporta un abrazo, ya que habría que detenerse en cada situación específica, observando el contexto, el motivo, las personas implicadas y la historia de cada una, pero podemos mencionar algunos de los beneficios generales que aportan los abrazos sanos y positivos como:

  • Disminución del estrés.
  • Sensación de seguridad y protección.
  • Ayuda a nuestra autoestima.
  • Transmisión de energía y fortaleza.
  • Mejora de las relaciones interpersonales.
  • Promueve la sensación de tranquilidad.

 

¡Abracemos, y dejémonos abrazar!

 

 

Lorena Rodríguez

Lorena Rodríguez, Técnica Superior en Actividades Físicas y Deportivas. Maestra con Especialidad en Educación Infantil y Educación Primaria. Coach y Experta Universitaria en Comunicación y PNL. Actualmente continúo mi formación en Psicología.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Lorena Rodríguez

Niños emocionalmente felices

Edición tapa blanda, 131 páginas. Envío incluido

14.95€ 19.95€ OFERTA DISPONIBLE

Los primeros años de vida del niño son cruciales para su desarrollo y bienestar emocional, ya que en este periodo son capaces de identificar, experimentar y expresar sus propias emociones.

El objetivo de este libro no es crear súper niños, sino niños emocionalmente felices, desarrollando estas capacidades potenciales y teniendo en cuenta los factores afectivo-emocionales, poniéndolas a su alcance para que puedan decidir como utilizarlas con total normalidad.

Aquí, los padres y madres pueden encontrar un punto de partida para entender qué son las emociones y su importancia en el desarrollo, crecimiento y maduración de sus hijos. Como agentes activos en la educación y en el desarrollo integral de los niños y niñas, os invito a la reflexión personal tomando conciencia de la importancia de las emociones.

Las emociones no son buenas ni malas, simplemente son, están ahí… conociéndolas y aceptándolas, mucho mejor estará nuestro corazón.

1. DATOS DE ENVÍO

2. MÉTODO DE PAGO

  • SSL Compra 100% segura
    Cargando...
    Cargando...
    Utilizamos cookies propias y de terceros para ofrecerte una mejor experiencia de navegación