
Ser un buen padre requiere de muchas cualidades, especialmente cuando los niños son pequeños y necesitan de toda nuestra atención, cuidado y experiencia para poder orientarlos en su desarrollo como seres humanos integrales, seguros de sí mismos y con alta autoestima. Una de las cualidades más importantes es la capacidad de escucharlos. No se trata solo de oírlos, sino de ofrecerles el tiempo de calidad suficiente para escucharlos realmente y entender sus necesidades, problemas y anhelos. Eso ayudará a construir una relación más estrecha entre padres e hijos y, al mismo tiempo, les servirá a ellos para sentirse valorados por su entorno más íntimo.
Abre canales de comunicación: Si tu hijo no es muy comunicativo, abre espacios para que puedan hablar tranquilamente. Puedes aprovechar una salida al parque o cualquier otro momento en que ambos estén de buen ánimo y solos. Igualmente pon atención a las pistas que tu hijo te da. Si en algún momento tu hijo se ofrece a ayudarte con los quehaceres de la casa y no acostumbra a hacerlo, es posible que necesite hablar contigo, así que aprovecha la oportunidad.
Escucha activamente: Demuéstrale que lo estás escuchando atentamente, y sin interrumpirle. Puedes hacerle preguntas abiertas (que requieran de respuestas más allá de un ‘sí’ o un ‘no’) para entender mejor lo que él/ella quiere expresarte. A pesar de que no estés de acuerdo con su opinión, déjalo que termine completamente su argumento para luego tú hacer tus observaciones calmadamente.
Pon atención al lenguaje corporal: Muchas veces dice más el lenguaje corporal que el verbal, sobre todo en los niños, que aún no desarrollan por completo sus habilidades de comunicación verbal. Pon especial atención al tono de su voz, sus expresiones faciales y a las posturas de su cuerpo, para detectar si lo que está diciendo concuerda con lo que está sintiendo por dentro.
7 Razones por las que escuchamos a nuestros niños…
1.—Se genera un mayor vínculo y apego. Cuando tienes a una persona que te escucha es más fácil abrirse a ella. Si se fomenta la comunicación desde niños es más fácil que en la adolescencia los hijos cuenten con sus padres a la hora de expresarles sus sentimientos o posibles problemas.
2.—Les estamos dando un ejemplo que les servirá de modelo para que ellos escuchen a los demás y generen empatía.
3.—Un hijo escuchado se sentirá importante lo que repercutirá en aumentar su autoestima. La buena actitud incluye las miradas —no basta con escucharle mientras hacemos otras cosas—, los silencios, las caricias…, en definitiva, la expresión emocional también cuenta.
4.—También es una forma inteligente de enterarse de los puntos de vista de los hijos sobre diferentes asuntos de actualidad y que pueden afectarle.
5.—Les dota de seguridad al saber que hay alguien pendiente de ellos.
6.—Escuchar es dotarles de tiempo de calidad.
7.—Al conocerles mejor es más fácil prevenir ciertas situaciones porque los padres podrán informarles con antelación.
Escuchándoles, nos sentirán al lado de ellos…









Deja un comentario